
Cuando era pequeña todos teníamos un álbum de cromos titulado "El porqué de las cosas 1" y seguidamente "El porqué de las cosas 2". Si hubo un tercero, no lo recuerdo.
Hay que ver con qué ganas abríamos en el recreo nuestras hojas de números tachados, ésto lo tengo, éste no lo tengo, te cambio el 89 por el 14, Pilar regala cuatro del 15 porque los tiene repes. Pasábamos las páginas y olor a pegamento y restos de la merienda nos dejaba su mácula para siempre.
Ese álbum nos sacaba de cien dudas y nos adelantaba otras cien que ni habíamos siquiera imaginado que existieran; pero lo que no llevaba entre sus hojas multicolor era la complejidad de la vida misma, o mejor decir, del ser humano. Hoy en día yo le preguntaría:
1. ¿Por qué los mayores se vuelven niños?
2. ¿Por qué los niños quieren ser mayores?
3. ¿Por qué cuanto mas maduro eres mas te manejan desde fuera?
4. ¿Por qué decimos SÍ cuando queremos gritar NO?
5. ¿Por qué medio mundo pasa hambre y el otro medio toma pastillas para adelgazar?
¿Por qué no hacen "El porqué de las cosas 3" para adultos?












