miércoles, 11 de julio de 2012

Mientras me lavo los dientes

Tardo 2 minutos en lavarme los dientes y, de hito en hito, me miro en el espejo cuajado de mariposas azules. Me recuerdan el día que las compré en Holanda, hacía frío y llovía, como siempre.
La pasta de dientes está caducada desde el año 2005; también lo estaba el té de Semana Santa, año 2008, y aquí sigo. ¿Me han salido manchas en la cara? Puede ser, no voy maquillada y veo todos mis defectos. No quiero pensar lo que saldrá con el espejito de 10 aumentos que tengo sobre la mesa del porche, ahí te ves hasta lo que no tienes. He dicho bien, hasta lo que no tienes.
El dentífrico no sabe mal, no sabe a nada, para ser correctos. Siete años de caducidad han de notarse por algún lado y yo me pregunto qué coño hace en este cajón después de tanto tiempo. Da igual, no tengo otro y me aguanto. Ras ras, creo que en estos casos recomiendan lavarse los dientes con bicarbonato o con agua oxigenada, pero total, ya... Ras ras, qué diferentes son los despertares en el campo a los de Madrid: los pajaritos andan muy revoltosos ¿serán los mismos del año pasado o aquéllos han caducado también? Ras Ras, mirar en google cuánto vive un pajarito. ¿Qué pajarito? El que sea.
También buscar en google la canción que no se cómo se llama ni quién la canta, pero que oí la otra noche en la radio y dice when I am with youuuu.
Ras ras, otra ojeada al espejo y veo que tengo ojeras, nada nuevo. Con la pinza en el pelo parezco mas jóven, me parece a mi, pero no voy a salir a la calle con estos pelos. ¿Cuántas veces me he mirado al espejo en estos 2 minutos? Quizás todo el tiempo pero otras imágenes han pasado por mis ojos mientras tanto.
Ahora si, ahora noto el sabor rancio del 2005. ¡Cuántas cosas han cambiado desde aquel año! Algunas han caducado definitivamente pero no huelen mal, otras han mejorado, o han nacido y me hacen felíz.
Mirar también en google cuántas tetillas tiene una perra porque he descubierto que la mía tiene ocho.

5 comentarios:

CLOCHARD dijo...

Me parece muy bien mirarse en el espejo sin miedos, sin complejos, asumiendo la realidad y viéndose reflejado en ella, sintiéndose participe de todo cuanto te rodea; sentirse vivo, sin tapujos ni falsificaciones,auténtico.

Un abrazo veraniego con olor a despertar en el campo.

Mery dijo...

Encantada de recibir esos aires campestres y veraniegos, Clochard

Javier Arnott Álvarez dijo...

Realmente han caducado tantas cosas?, no lo creo, la verdad es que cada vez creo en menos cosas, o tal vez es que creo en cosas que dicen que están caducadas y que mi espejo me dice que no, que no me lo crea.

Álvaro dijo...

La vida no caduca, como demuestra tu retazo en palabras. UN beso

Mery dijo...

Javier, sólo caduca lo que nosotros queremos que caduque. Deberíamos tenerlo en cuenta mas veces.

Álvaro, tu mismo has puesto mis palabras en tus dedos.

Un abrazo a ambos