domingo, 16 de febrero de 2014

¿Venís a tocar a mi casa?



No esperaba iniciar este día con música cañera - y de la buena - a las 12 de la mañana. Nos han regalado un poquito de los Rolling, un poquito de Loquillo, otro mucho de ésto y aquéllo y el centro comercial se ha llenado de un arte y una alegría muy alejados de la nimiedad de las compras.
El nombre del grupo era complicado de memorizar, bien lo siento, pero de buen grado les hubiera preguntado: chicos ¿venís esta tarde a mi birthday party?

lunes, 6 de agosto de 2012

Algún apunte de agosto



Cuando se va a la playa con niños una se pasa el día contando cabecitas.

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Hay cura nuevo en la parroquia y me han dicho que el buen hombre pasa por entre los fieles haciendo preguntas. Así que a partir de ahora habrá que prestar atención a las Lecturas y al sermón. ¡Ay, Dios! Y que Dios me perdone.

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Ya lo dice el refrán: pueblo pequeño, infierno grande. Esta mañana me ha pillado por banda un vecino y me ha puesto al día de los entresijos de esta pequeña aldea durante mis meses de ausencia invernal. La lengua viperina que salía de su boca no ha dejado títere con cabeza y de nada le servían mis intentos de huir en retirada. Al entrar en casa he deseado tener un santón que limpiara el mal rollo que invadía todo mi ser.

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Y es que una vez acabado el repaso vecinal mi vecino ha pasado a mayores, es decir, al Gobierno. Ríete tu de los telediarios, El Mundo, El País, y cuantos informativos digitales haya sobre la faz de la tierra. Han bastado cinco-minutos-cinco para enmendar la economía nacional. En un momento dado ha bajado la voz y, mirando receloso a todas partes, ha concluído que necesitamos una dictadura sin remedio. Y a callar todo el mundo.
Si, necesito una limpieza de aura o algo así.

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En este  pueblo se sigue manteniendo una antigua tradición y es que en la iglesia las mujeres se sientan en los bancos de delante y los hombres en los de detrás. No he visto que nadie se salte la norma y no sé cómo mirarían al que quisiera sentarse con su mujer y sus hijos. Quizás fuera un pequeño escándalo aunque no lo creo, ya nadie se escandaliza por nada.

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Echo mucho de menos el mar de Huelva de la semana pasada y ese contar cabecitas entre las olas.



jueves, 19 de julio de 2012

Nivea


Entre ídas y venidas de la sierra a Madrid voy calentando motores para el verano. Otro verano.

No recuerdo ya desde cuando, pero hace bastantes años que los veranos me producen cierta desazón. Todo cambia de lugar, las personas, los objetos mas queridos ¿Por qué querremos a ciertos objetos? Los amigos se dispersan durante tiempo indefinido, las familias se desmembran con este nuevo afán de mandar hijos al extranjero. Yo misma no sé qué hacer conmigo.
Si, el alborozo y algarabía propias de la estación entran en conflicto con ciertos deberes.

Julio me recuerda otros julios y, si ahondo en la memoria, muchísimos fueron un caos de esperanzas, proyectos, expectación, ilusiones y, con intervalos, amarguras. Casi todos, un laberinto del que a veces salir costaba un imperio. Los mas dichosos, sin duda, los de esa infancia ignorante, simple, rebosante de risas porque el colegio ya había terminado. Desde el ultimo día de curso comenzaba una carrera incierta en el tiempo, porque el tiempo no significa nada para los niños, y el día a día ya no tenía horario ni dueño, salvo la imaginación.
¿Os acordáis de este anuncio de Nívea?
Ese balón azul y blanco que en algunas playas lanzaban avionetas de reclamo, era el objeto de mi deseo. Qué felicidad mas nívea la de esta imágen dorada.
¿Dónde puedo conseguir este balón, a parte de mis recuerdos?
Con ellos os deseo un felicísimo verano a todos.

miércoles, 11 de julio de 2012

Mientras me lavo los dientes

Tardo 2 minutos en lavarme los dientes y, de hito en hito, me miro en el espejo cuajado de mariposas azules. Me recuerdan el día que las compré en Holanda, hacía frío y llovía, como siempre.
La pasta de dientes está caducada desde el año 2005; también lo estaba el té de Semana Santa, año 2008, y aquí sigo. ¿Me han salido manchas en la cara? Puede ser, no voy maquillada y veo todos mis defectos. No quiero pensar lo que saldrá con el espejito de 10 aumentos que tengo sobre la mesa del porche, ahí te ves hasta lo que no tienes. He dicho bien, hasta lo que no tienes.
El dentífrico no sabe mal, no sabe a nada, para ser correctos. Siete años de caducidad han de notarse por algún lado y yo me pregunto qué coño hace en este cajón después de tanto tiempo. Da igual, no tengo otro y me aguanto. Ras ras, creo que en estos casos recomiendan lavarse los dientes con bicarbonato o con agua oxigenada, pero total, ya... Ras ras, qué diferentes son los despertares en el campo a los de Madrid: los pajaritos andan muy revoltosos ¿serán los mismos del año pasado o aquéllos han caducado también? Ras Ras, mirar en google cuánto vive un pajarito. ¿Qué pajarito? El que sea.
También buscar en google la canción que no se cómo se llama ni quién la canta, pero que oí la otra noche en la radio y dice when I am with youuuu.
Ras ras, otra ojeada al espejo y veo que tengo ojeras, nada nuevo. Con la pinza en el pelo parezco mas jóven, me parece a mi, pero no voy a salir a la calle con estos pelos. ¿Cuántas veces me he mirado al espejo en estos 2 minutos? Quizás todo el tiempo pero otras imágenes han pasado por mis ojos mientras tanto.
Ahora si, ahora noto el sabor rancio del 2005. ¡Cuántas cosas han cambiado desde aquel año! Algunas han caducado definitivamente pero no huelen mal, otras han mejorado, o han nacido y me hacen felíz.
Mirar también en google cuántas tetillas tiene una perra porque he descubierto que la mía tiene ocho.

miércoles, 4 de julio de 2012

Il dolce far niente


Bendigo cuanto rodea a este dolce far niente y a quien esté manejando los hilos para que yo lo disfrute.
El silencio a mi alrededor es casi completo, pero es cierto lo que acabo de leer en un libro: los silencios no son iguales nunca. Cada cual lleva en si el eco de una imagen, una palabra, una música, quizás el eco potentísimo de un pensamiento.

domingo, 1 de julio de 2012

Trasiego


Para A. porque no se cansa de animarme a escribir.

TRASIEGO

Estos versos son de nadie
porque nadie los ha escrito.
Y, cuando lleguen
a sabe Dios qué manos
que sostengan
este par de tristes hojas amarillas,
dirán que ya encontraron dueño,
que ha llovido.
Que salvaron rocas y algun laberinto.
Quizas alguien los deje descansar,
por fin, de su trasiego
y su desasosiego.
Porque nada era tuyo ni mío, dijimos.

martes, 26 de junio de 2012

Naftalina




Si me dicen que bajar a los infiernos
Es cruzar de orilla y ser cobarde,
Extender una mano y tener frío,
Sonreír cuando las lágrimas te agotan.
Si me dicen que así es la vida
Y los dioses para con sus criaturas:
Aire, tierra, agua, fuego.
Duelo.

No, yo pondré mi espada en alto
como un san Jorge guardado en naftalina.
Derribaré la Historia, arderán sus muros
Para que nazca mi tierra prometida.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Fernando Pessoa, Mozart y tontuna

No soy nada,
nunca seré nada.
No puedo querer ser nada.
Esto aparte, tengo en mí
todos los sueños del mundo.
F.Pessoa

Escucho una y otra vez el Andante del Concierto para piano de Mozart con la ilusión ilusa de que quizás, algún día...
Dicho y oído lo cual, tengo una tontuna encima impresionante.

martes, 22 de mayo de 2012

Frases para todos

Mi agenda, además de guardar para la posteridad mis jornadas y avisarme de lo venidero, tiene otra función que le agradezco y es que cada día me regala algún pensamiento valioso.
Hay para todos los gustos y todas las entendederas:

- Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa. Proverbio chino
- Quien sabe de dolor, todo lo sabe. Dante Alighieri
- Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio. Proverbio hindú
- Las personas reales están repletas de seres imaginarios. Graham Greene
- Aquél cuya sonrisa le embellece, es bueno. Aquél cuya sonrisa lo afea, es malo. Proverbio húngaro

De cinco en cinco para no abusar

miércoles, 9 de mayo de 2012

A veces (2)

A veces se me atraganta la vida y me acuerdo de la frase de Chateaubriand "La vida me sienta mal".
Pero alguien me apunta a bocajarro: "no tienes derecho a ello, sino el deber de ser felíz".

A veces se me confunden los derechos y los deberes; no sé cuál es causa de uno y de otro, ni si me los autoimpongo o me vienen heredados. Sólo sé que ambos empiezan por D, de Duda.

A veces busco entre el desorden y aparecen, perfectamente ordenados, cuantos recuerdos creí haber perdido.

A veces no soy yo, sino tu y los otros. Ni mis circunstancias son sólo mías. Mío, tuyo, suyo...habré de volver al cole para aprender la lección.

A veces escucho a todos pero no oigo mi propia voz. ¿Dónde andará?

A veces busco entusiasmada títulos para un libro que jamás escribiré.

A veces si, a veces no...

Y vuelta la mula al trigo.

sábado, 5 de mayo de 2012

Los sexy/atractivos

Lo que antes llamábamos "ser atractivo" ahora es "ser sexy".
A juzgar por los anuncios, se es sexy comprando tal coche, llevando aquel reloj, bebiendo coca-light y, por supuesto, si no aparece una pareja dándose un revolcón o una chica en paños menores, NADA merece la pena ser adquirido. Probablemente funcione mal, digo yo, o será una mierda como un piano de grande.
En este día gris y lluvioso que tanto me emociona, me he puesto a pensar en lo que a mi me resulta sexy en un hombre, lo que antes diría que me atrae mucho. Quitando la inteligencia, que compendia en si misma todo lo que una mujer puede desear, me vienen a la mente ciertos gestos:

- Un hombre conduciendo un coche. Visto desde fuera, me encanta.
- Sobre una moto potente, esos ejecutivos trajeados que ocultan su peinado reluciente bajo el casco. Los ejecutivos sin moto no me hacen tilín.
- El que bebe un gin tonic en vaso ancho, ensimismado y silencioso.
- El que arropa su cuello con una bufanda grande.
- El que se sube un calcetín con ademán descuidado.
- El que toca un instrumento musical.
- El que busca un perfume para su chica y pide consejo a las mujeres que encuentra en la tienda.

Leyendo un artículo en la revista cultural  digital Jot Down, recomendada por J., leí esta frase del cineasta John Waters: "tenemos que hacer que los libros vuelvan a molar. Si vas a casa de alguien y no tiene libros, no te lo folles".
Yo mas bien diría "ni te enamores, probablemente será un peñazo".
Eso también me resulta sexy/atractivo: un hombre leyendo.

Continuará...



lunes, 30 de abril de 2012

¿Por qué mentimos?

Una tarde, al salir de clase, decidí caminar un poco antes de coger el metro de vuelta a casa. Hacía buena temperatura, algunas tiendas estaban todavía abiertas y yo tenía tiempo para vagar a mi antojo.
Al pasar por la glorieta de Bilbao me paró una chiquita jóven para informarme y hacerme socia de una fundación para la leucemia. Me entró una cierta desesperación y, a la mínima de cambio, le solté una trola: "perdóname, es que voy a clase y tengo prisa".
Segundos después, ante su parloteo, segunda trola: " ya he visto vuestra labor por internet".
Crucé la calle y me salió al encuentro otro chico con la misma cantinela, y, por supuesto, volví a la bola primigenia: que íba a clase con muuucha prisa. Es decir, en menos de 50 mt y de 2 minutos pequé 3 veces, como San Pedro, lo que me hizo pensar en cuántas veces mas habría faltado a la verdad a lo largo del día.

Estoy convencida de que, si hiciéramos recuento, nos sorprenderíamos de la cifra y creo recordar que ya se han hecho estudios sobre la cuestión; que se da "por normal" estas mentirijillas a diestro y siniestro; que se miente por diferentes y casi sanos motivos y, salvo los casos patológicos, las trolas sociales se aceptan con manga ancha.

Cuando le dije a aquellos postulantes de la leucemia que íba a clase y no podía pararme a escucharles ¿por qué lo hice? No podía decirles que no me interesaba NADA el tema, hubiera quedado grosero e insolidario. En realidad no tenía palabras para quitármelos de encima sin quedar por los suelos y sin ofender, cuando mi motivo único y egoísta era el deseo de pasear por la ciudad a mi aire, a mi paso y a mis cosas, sin interferencias. Quería soledad y ensimismamiento y, de pronto, alguien me venía a recordar que uno no debe mirarse el ombligo viviendo en comunidad.

Hoy en día se piensa que el ser humano empezó a mentir para sobrevivir, allá en el orígen de los tiempos. "Mentir por necesidad". Pero las necesidades pueden ser infinitas, y también sencillas, como ese sencillo anhelo de volar sólo conmigo de acompañante.

domingo, 22 de abril de 2012

"Varios"

Cuando escribo "varios", sea en la situación que sea, siempre me acuerdo de ese caradura cuya suegra invitó a unas vacaciones pagadas en un pueblo costero. Hotel para hija, yerno y nietos, incluídas las comidas. El tiparraco le pasó una cuenta detallada de los gastos con un apartado de "varios" en los que íban incluídas sus copas de coñac y whisky, seguramente de las marcas mas caras. Toma castañas.

......

Hace poco salí de compras -¿una mujer de compras? ¡qué raro!- y de repente me topé con el mundo al revés. Una tienda regentada por chinas y las dependientas TODAS españolas.
......

Se me atragantan los telediarios de cabo a rabo, no lo puedo evitar. La crisis me pone mal hígado, el tema de Siria me da vértigos, me siento desfallecer con el gobierno y la oposición. Y lo que me hace vomitar sin remedio es pensar de qué manera nos manipulan el criterio y la opinión. Por mucho que nos sintamos autosuficientes y lúcidos ¿cuántas cosas se nos ocultan y con cuántas nos machacan sin piedad? Yo ya no distingo mis propios pensamientos de los ajenos...no sé ustedes.

......

Es domingo. Lo mismo salgo a tomarme unos "varios" a ver si se me pasa.

lunes, 16 de abril de 2012

Romper

Hoy han sido elefantes en Botswana, ayer osos en Rumanía.
Se le rompió la cadera ¿por qué no el corazón?
¡Hay que tener cuajo!

Anno horribilis para su familia, se dice por ahí. Anno terribilis para muchas familias y va a ser verdad lo que dice el dicho, que no se puede tener todo en esta vida. Porque su mujer no vuelve de Atenas hasta hoy y sus hijos-yernos-nuera casi ni se hablan.
A lo mejor su nieto, que ha probado lo que duele una bala en el pié, se aúpa a su cama del hospital esta tarde y le dice: abuelo, no le pegues tiros a los animalitos, que hace muuucha pupa.
Si le convence, quizás su mujer le tenga menos manía y se quede mas en palacio en vez de vivir practicamente en Londres y los domingos coman paella con toda la nietada en torno suyo. Quizá, quién sabe, la nuera ex periodista sería mas natural en general y en concreto, y les comentaría durante el café sus avances con el Inglés. Los desterrados en América saldarían sus cuentas con los españoles y se vendrían a trabajar mas cerquita de casa, pongamos París. Puede que la hija mayor se echara un nuevo amor, que ya se sabe que cuando el amor está en el aire, todos tan contentos.
Y, lo mas importante, cenarían todos juntos en Nochebuena, como hacen las familias de bien.
Por no hablar de lo que se ahorrarían las arcas del Estado si este señor dejara de recorrer el mundo descerrajando tiros al reino animal (eso sí que es un Reino). Pero no quiero yo tocar el tema económico, que de ello ya se encargan los medios.
Yo sólo quiero que no se le rompa la cadera, sino el corazón, si vuelve a tener tentaciones.

miércoles, 11 de abril de 2012

A veces


A veces me entusiasmo tanto con un libro que lo leo lentamente, dilatando al máximo el final, aunque tenga 600 páginas. Y tengo la sensación de que, cuando lo acabe, no querré leer ningún otro en mucho tiempo.
A veces mi perrita me mira muy fijo, como si me quisiera decir algo. Me pregunto si en esos momentos me quiere tanto como yo a ella.
A veces me pongo delante del ordenador queriendo ordenar mis ideas. Ante la pantalla todo fluye sin previo aviso o me quedo atascada en Babia.
A veces me veo llegando a casa a las 5,30 de la tarde, con 12 años, empapadas las piernas y el uniforme del colegio por una lluvia torrencial. Abría la puerta y sabía que todo estaba en su sitio, que todo estaba bien.
A veces soy capaz de devorar el mundo con una fuerza que no sé de dónde brota. A veces no tengo manera de demostrarlo.
A veces me gustaría ser fumadora, mirar abstraída la punta del cigarrillo encendido con ese gesto elegante que observo en las películas.
A veces quiero vivir un tiempo fuera de España, en un país donde mi morenez encaja y desearía aprender sus lenguas con la facilidad de un niño.
A veces miro por la ventana un día de lluvia y me imagino que estoy rodando una película. Si tengo el día fino desarrollo mentalmente el argumento de cabo a rabo.
A veces soy yo la que mira a la perrita y confío en que me entiende.


lunes, 9 de abril de 2012

Inocencia bendita


Con mi viaje de Semana Santa he faltado, creo que por primera vez en mi vida, a misa del Domingo de Ramos, mi celebración preferida. En realidad he faltado a todo el resto porque se me hace cuesta arriba las prolongadas ceremonias propias de estos días, como los Oficios del Jueves Santo, por poner un ejemplo.
Ayer, en cambio, fuí a misa de Resurrección. Soy un poco tramposa porque entré tarde haciendo tiempo mientras paseaba en la bonita mañana de domingo.
Al terminar la misa, ajeno a mi trampa, el cura inició un cántico que yo nunca había oído antes: "Tomad Virgen Pura nuestros corazones". Me encandiló sin remedio la inocencia de algunas estrofas, como ésta :

Mil querubes bellos orlan tu dosel.
Quiero estar con ellos, Virgen, llévame.
Contigo en el Cielo,
colmado mi anhelo,
qué felíz seré.

A mi oído llegaron todas esas cancioncillas de la infancia, plenas de candor. En su día parecía que la vida siempre sería bella en adelante, que no era verdad lo de un valle de lágrimas ni un infierno de calderas al rojo vivo, ni demonios ni tentaciones. La bendita inocencia de mi niñez se desplegó al son de esos mil querubes bellos...

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La primavera se ha iniciado con ese suave cariz, porque estoy devorando en mi ebook "El museo de la inocencia" de Orhan Pamuk.


sábado, 31 de marzo de 2012

De qué hablo cuando hablo de Música (3)


En esta tercera entrada quiero hablar también del momento en que te deja indiferente, pues, como ocurre con todas las Artes, no siempre se tiene el ánimo adecuado o la obra en sí no te conmueve.
El martes pasado fuí al Auditorio: Concierto para violín de Beethoven (su único concierto para este instrumento y compuesto a petición especial de su amigo Franz Clement para un acto benéfico de Navidad). La Orquesta de  la Comunidad de Madrid, dirigida por el austríaco Leopold Hager. Como solista, el vienés Benjamin Schmid, un músico a mi modo de ver preodigioso por cómo llevó a cabo la inusitada dificultad de sus solos (Beethoven era experto en complicar las partituras, ya se sabe de qué manera se rebelaban los músicos durante los ensayos).

Sea porque mi posición un poco alejada en un lateral me impedía verlo bien o porque no es de mis piezas preferidas, no me dejó el alma alborotada. Eso si, he de reconocer que el Larghetto y el Rondo Allegro, que quedaron unidos sin pausa, fueron interpertados sin mácula, tanto por el solista como por la orquesta.
Después del intermedio, la 4ª Sinfonía de Brahms. Brahms me gusta siempre. Siempre me viene bien al oído. De la 4ª especialmente el II movimiento, un pizzicato amplio de todas las cuerdas mientras suenan los vientos del Andante moderato. Una delicia.
Si, sin ninguna duda estuvo muy bien la orquesta, el solista y el maestro, pero no sé qué me faltaba a mi.
De eso hablo también cuando hablo de Música.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Unas notas musicales

Por fin mi hermana me ha sacado las notas musicales de una cancioncilla que de pequeña me hacía llorar; sonaba en una tabaquera de madera negra, de principios de siglo, que mi madre había heredado de los abuelos. Un pirindolo en la parte alta hacía girar seis puertecillas, que se abrían mostrando innumerables agarraderas doradas para puros y cigarrillos. Preciosa la caja y dulcísima la melodía:
Mi fa sol. Do mi re do. Do re do. Si si si. Si do re. La do si. Sol si la. Sol do re la sol .
La he grabado para que suene en mi móvil y si lloro, pues lloro.

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Las cigüeñas de la grúa avanzan piano-piano en la construcción de su casa. A simple vista parece que van por el sótano y el domingo las pillé enfrascadas en una buena trifulca con otra, que las rondaba sobrevolando su conato de nido en grandes círculos, quizás queriendo aprovecharse de su trabajo. Tactacatacatá...¡aquéllo sonaba a palabrotas de peón caminero!