lunes, 16 de abril de 2012

Romper

Hoy han sido elefantes en Botswana, ayer osos en Rumanía.
Se le rompió la cadera ¿por qué no el corazón?
¡Hay que tener cuajo!

Anno horribilis para su familia, se dice por ahí. Anno terribilis para muchas familias y va a ser verdad lo que dice el dicho, que no se puede tener todo en esta vida. Porque su mujer no vuelve de Atenas hasta hoy y sus hijos-yernos-nuera casi ni se hablan.
A lo mejor su nieto, que ha probado lo que duele una bala en el pié, se aúpa a su cama del hospital esta tarde y le dice: abuelo, no le pegues tiros a los animalitos, que hace muuucha pupa.
Si le convence, quizás su mujer le tenga menos manía y se quede mas en palacio en vez de vivir practicamente en Londres y los domingos coman paella con toda la nietada en torno suyo. Quizá, quién sabe, la nuera ex periodista sería mas natural en general y en concreto, y les comentaría durante el café sus avances con el Inglés. Los desterrados en América saldarían sus cuentas con los españoles y se vendrían a trabajar mas cerquita de casa, pongamos París. Puede que la hija mayor se echara un nuevo amor, que ya se sabe que cuando el amor está en el aire, todos tan contentos.
Y, lo mas importante, cenarían todos juntos en Nochebuena, como hacen las familias de bien.
Por no hablar de lo que se ahorrarían las arcas del Estado si este señor dejara de recorrer el mundo descerrajando tiros al reino animal (eso sí que es un Reino). Pero no quiero yo tocar el tema económico, que de ello ya se encargan los medios.
Yo sólo quiero que no se le rompa la cadera, sino el corazón, si vuelve a tener tentaciones.

6 comentarios:

CLOCHARD dijo...

Mery:

Completamente de acuerdo y más todavía, si cabe. Pero claro, bien es sabido que hay que ver lo que ha hecho este hombre por España, por las Españas que aún no se han resarcido del dolor y con las que, su majestad, se cuelga la medalla de la confraternidad por cumplir ni más ni menos que con su obligación aquel día en el que unos cuantos pistoleros invadieron el congreso, de la que, visto lo visto, dudo que pueda sentirse orgulloso, porque con la dignidad y los derechos de un pueblo no se comercia ni son admisibles arrebatos de arrivismo político, y mucho menos en esas alturas.

Te recomiendo una canción de Juan Carlos Baglietto:"Carta de un león a otro", seguro que te gusta.

Gracias y un abrazo, Salud.

Sombras Chinescas dijo...

Creo que lo único que tiene visos de lograrse es lo de la hija mayor (eso dicen las malas lenguas en Ávila) aunque no creo que se formalice.

Saludos.

Manuel Amaro dijo...

Los que aman los rifles siempre vuelven a tener tentaciones.

Pet dijo...

Mery, no puedo estar más de acuerdo. Mira que se han publicado artículos sobre esto, pues mira, el tuyo es el mejor. Y no es un piropo. Me gusta mucho lo que has escrito.

Marqués de Zas dijo...

Estoy de acuerdo con Pet, lo que dices es lo mejor que he oído sobre el tema.

Javier Arnott Álvarez dijo...

Creo que hay cosas que no tienen solución, tal vez convertirse en una familia normal sería el fin de esta familia.