domingo, 5 de febrero de 2012

La vida y...

Por mucho que nos gusten los hombres, a las mujeres nos encanta estar con las mujeres. Mejor dicho: hablar con las mujeres. De verdad de verdad, sólo entre nosotras nos entendemos y sabemos de qué hablamos, porque volcamos el alma entera en nuestras conversaciones aunque el tema en cuestión sea la película que vimos anoche.
Estoy pensando en mis amigas y hermanas; todas ellas tienen buenas dotes de observación y diálogo, si bien es cierto que cada una posee un tema favorito y del cual llega a ser, digamos, personal cualificado.

A saber:

Con R. suelo hablar de compras ... del amor y de la Vida.
Con F. hablo de trabajo ... del amor y de la Vida.
Con M., de los padres ... del amor y de la Vida.
A M.L. le gusta hablar de desgracias (siempre desgracias) ... del amor y de la Vida.
Con otra M.L. hablo de nuestros perros ... del amor y de la Vida.
Con A. hablo de sus hijos, de compras ... del amor y de la Vida.
M.J.  me habla, sopratutto, de bolsos carísimos de marca ... y del amor y de la Vida.
Con P. hablo de viajes .. .del amor y de la Vida.
I. me cuenta sus historias de internet ... y de amor y Vida.
Con otra A. hablo absolutamente de todo ... y del amor y de la Vida.

Dicho lo cual, perdónenme maridos, amigos, hermanos, ¡hombres todos del planeta! pero yo no podría vivir sin las mujeres de mi vida.

9 comentarios:

Álvaro dijo...

Yo tampoco podría; y, a pesar de ser hombre, he de confesarte que las mejores conversaciones las he tenido con mujeres... del amor y de la Vida.

Sara dijo...

Yo he descubierto el placer de hablar con mujeres hace más bien poco, pues crecí rodeada de hombres. Luego pasé la adolescencia con sucesivos amigos-compañeros-novios. Cuando estaba en compañía de mujeres (en plural) me sentía un poco incómoda, como si acabara de aterrizar en un planeta extraño. Me costó trabajo aprender ese lenguaje distinto, tan nuevo para mí, pero ahora no podría vivir sin ellas. Encantada de verte por aquí de nuevo, Mery!

Rafael dijo...

Mery, estoy contigo y con Álvaro. A mí también me gusta más hablar con las mujeres. No en "grandes concentraciones femeninas", sino como reflejas en tu escrito, en charlas personales.

Olga Bernad dijo...

Para mí mis amigas son también muy importantes. Aunque sea para hablar de ellos. Sin hablar de ellos con ellas, ellos no tienen ni la mitad de interés;-)
Y eso por citar sólo la parte frívola (que no lo es tanto). La amistad femenina es insustituible.
Un beso muy mañanero hoy, Mery morena.

Mery dijo...

Alvaro, Sara, Rafael, Olga: hoy os conesto en grupo, voy muy mal de tiempo.
Ante todo, gracias por leerme, es un gusto saber que alguien se interesa por estas cosillas soltadas a vuelapluma una noche de domingo.
Creo que García Márquez respondió en una entrevista que sus mejores amigos eran mujeres, que con ellas charlaba de madrugada de las cosas importantes de la vida.
Para algo servimos, por lo que se ve, a parte de planchar y hacer la comida, ;-).
Ay, si no fuera por estos momentos de humores varios.
Un fuerte abrazo a los cuatro y qu etengáis un felíz lunes.

Manuel Amaro dijo...

...algo te aportarán nuestros comentarios masculinos, querida Mery.

enrique dijo...

No me cabe duda alguna de que entre vosotras habláis. Y habláis y habláis...

Mery dijo...

Manuel: ¿qué haríamos nosotras sin vosotros? Eso se da por descontado, pero para meternos en enjundia...entre nosotras. Pregunta, pregunta por ahí...
Un beso de domingo

Enrique: eres malo-malísimo.
¿Que nosotras hablamos y hablamos y hablamos...? ¡Cuánta calumnia!

Otro beso, por resalado

Javier Arnott Álvarez dijo...

No se, pero nunca me he planteado este tipo de discriminación, dialéctica sí, es algo bastante obvio, pero hombres o mujeres es algo que nunca he tenido en consideración.