lunes, 19 de enero de 2009

Por la caridad...


Dióle a un mulo cebada
el buen Zibulo
y una coz como un templo
largóle el mulo.
Los corazones innobles,
por el bien que reciben
devuelven coces.

12 comentarios:

Miroslav Panciutti dijo...

Esta fábula (?) me trae vagos recuerdos de mi infancia. La he buscado en internet y apenas hay referencia; alguien dice que es de Samaniego, pero no la encuentro entre las de este autor. ¿Me satisfaces la curiosidad?

Y en otro orden de cosas: ¿quién te ha devuelto con coces los bienes que le has dado? Un beso

Parsimonia dijo...

Me han gustado estos versos que guardan la sabiduría de la vida.
Corazones innobles que no aprecian la generosidad de los caritativos.
Un beso.

Mery dijo...

Miroslav, no sé de quién es esta fábula, creo que no es de Samaniego. Yo también llevo tiempo buscando la autoría y no la hallo.
En cuanto a tu pregunta, digamos que mas que coces, son desvaríos. Creo que aclararé algo en la próxima entrada.

Parsimonia: a lo mejor tu sabes de quién es la fábula. Yo sólo sé que la conozco desde niña.

Un abrazo

LA MAMI dijo...

SIEMPRE PASA LO MISMO, Y LO PEOR ES QUE NO APRENDEMOS Y SEGUIMOS DANDO CEBADA.
BESOS GUAPISIMA

Octavio dijo...

Algunos no escarmentamos y seguimos dándole cebada a los mulos, con la esperanza de hallar el noble...
Besos, lindura.

Parsimonia dijo...

No sé el origen, aunque suena a cuentos orientales. Habría que investigar o a lo mejor alguien ya lo ha investigado.

José Ignacio dijo...

Y los corazones nobles se levanta una y otra vez para alimentar y educar al mulo.
Bsos

pe-jota dijo...

Pero siempre hay la otra cara de la moneda, démosle a esa otra car mayor relieve y obviemos a los otros.

Mery dijo...

No hay remedio; lo suyo es seguir siendo bondadoso, sin rayar en la tontuna, claro está.
Y el que quiera dar coces, que se busque buenas herraduras. Ante todo, mucho humor.

Anónimo dijo...

Bueno, después de tanto tiempo no sé si a alguién le sigue interesando, pero el autor es Miguel Ángel Príncipe, fabulista y ensayista zaragozano nacido en 1811. Esta fábula aparecía en la Enciclopedia Álvarez.

Mery dijo...

Muchísimas gracias, anónimo.

jesús-lui dijo...

en esta vida seguiremos habiendo Cibulos y sobre todo habrá mas mulos.