lunes, 18 de mayo de 2009

Paisaje de un lago


Los tres dias por tierras de Sanabria han dejado sus huellas, como el haber tocado las aguas que en el año 1959 arrasaron un pueblo y 144 vidas, de madrugada.
No voy a contar detalles infinitos, pero sí tengo ganas de escribir lo que se me ocurrió mirando esos preciosos campos de retama, brezos y castaños. Lo dejo tal cual creció en mi mente, sin retocar ni un punto ni una coma.
La tarde estaba preñada de brezo
y tus ojos no tenían fondo.
Mano a mano desgranábamos palabras, verbos, idiomas.
Tu asignatura y mi asignatura.
Tu ventaja y mis miedos.
Me hablabas de un mundo de tierra firme
mientras mi corazón daba brincos.
Traspasaste mis fronteras,
sin ejércitos ni aduanas,
sin besos, sólo con miel en la voz.
Me sentí mas tuya que mía.
Pero fuiste fuego
cuando yo era aire
y tus diecisiete años y mis quince,
al final, no se avinieron.

22 comentarios:

El Deme dijo...

Mery, tengo ganas de conocer ese lago y ese entorno. Si estar por allí te ha servido para traerte esos recuerdos y esas palabras, estoy seguro que es un lugar mágico.

Miroslav Panciutti dijo...

Preciosos esos parajes; sólo he estado una vez y quedé impresionado. Además, veo que son propicios para la evocación; espero que no para la melancolía. Un beso.

tecla dijo...

Me has endulzado la tarde Mery.
Me la has convertido en olorosa y virgen
Estaba deseando de que volvieras para ver qué nos contabas.
Estoy encantada de haberte encontrado.
Lo que más me ha gustado ha ido el final, conscuencia de todo lo anterior:
Tus diecisiete años y mis quince al final no se avinieron.
Hay momentos en la vida que para siempre nos dejarán un nudo en la garganta.
Gracias por este poema tan sentido y penetrante.
Un abrazo con olor a brezo y a retama.

Octavio dijo...

Los viajes nos ponen melancólicos, Mery. Algún día nos curaremos juntos...

Un beso.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Vivencias y recuerdos Mery, y el viaje te ha hecho renacer.

Aprovecha todo.

Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Envidio tus periplos, Mery, y esos versos me han encantado; de lo mejor que te he leído.

Olga B. dijo...

Me voy a la cama con este último chapuzón en tu lago. Se nota que te importa:-)
Me quedo con esa melancolía sin amargura, ese manera de no avenirse sin rencores, tan propia de la primera juventud:
"Pero fuiste fuego
cuando yo era aire".
Delicada y precisa, Mery.

Mery dijo...

Deme: estoy convencida de que tiene algo de magia. Te recomiendo que vayas en cuanto puedas. Un beso

Miroslav: efectivamente no hubo melancolía amarga en el recuerdo. Sólo una especie de evocación interior sin rencores. El lugar lo impuso, para mi sorpresa.
Un beso, canario

Tecla: feliz me haces si esta entrada conmueve a alguien. Tu tienes alma de poeta, con eso está todo dicho. Gracias.
Un beso

Octavio: ya de vuelta del imperio romano. Voy a ver cómo te ha sentado aquella tierra poderosa. Un beso

Javier: hay ciertos parajes que tienen el poder de sacarnos vivencias seculares. Es sorprendente, la verdad. Te agradezco tus palabras. Un beso

José Miguel: espero que estos retazos viajeros te hagan soñar de alguna manera, ahora que las circunstancias te tienen apegado al hogar y a tus benditos retoños. Gracias por pensar que estos versos son lo mejor que he escrito (aunque bien mirado, me hace pensar cómo ha sido todo lo demás). Horror.
Un beso, sevillano

Olga: una poeta como tu es tan bien recibida en estos versos que no puedo mas que agradecerte tu visita nocturna. Aquí se hace lo que se puede, ya sabes.
Un beso y que descanses mucho

Madame X dijo...

Ay, Mery... que hermosos versos, me han conmovido. Poderosa tierra que a ti te regala poesía y a mi lobos. ¿No has visto a los lobos?

Toito me has de contar.

Un beso, viajera.

enrique dijo...

Ya sabes que el lago de Sanabria es mágico y fuente de numerosas leyendas...
¿llegaste al fondo?

Besos.

José Miguel Ridao dijo...

"De" lo mejor, Mery, no lo mejor. Una perla entre muchas otras. Un beso.

Manuel Amaro dijo...

Lo mejor es no tocar ni un punto cuando las letras fluyen de forma tan natural.
Besos!!!

Rio Oria dijo...

No conozco el lugar pero tus vivencias hacen que sea un lugar especial, espero que no te hayas traido la nostalgia contigo.
Un beso. Olalla.

Mery dijo...

Madame: los lobos andaban ocultos, libres, como suelen hacer habitualmente. De eso sabes mucho, guapa. Un beso

Enrique: si te refieres al fondo del lago, a ver quién es el guapo que aguanta 50 mt a pulmón libre. ¿Un monstruo, quizás? Pudiera ser.
Un beso

José Miguel: pues dobles gracias te envío desde aquí; y doble beso, hala.

Amaro: a veces, salga como salga, mejor no tocar ni una coma. Y que salga el soll por Antequera. Un beso

Olalla: nada de nostalgias, sólo las justas al contemplar un paisaje sobrecogedor. Bienvenida siempre. Un beso

pe-jota dijo...

Si estos son los efectos del lago de Sanabria, vayámonos para allá.

Amanecer dijo...

Mery, no hizo falta que tocaras, ningùn punto, ni coma, no lo necesitas. Sabìa que me faltaba conocer màs de tì, y tu romanticismo, asì como melancolìa.
Espero hayas traìdo contigo una botellita de esa agua. :XD

Siempre es grato llenarme de tus letras, Gracias!
Besos y muchos màs.

Mery dijo...

Pe-Jota: desde luego yo te recomendaría una escapadita primaveral a esas tierras. Piénsatelo. Un beso

Amanecer: gracias por tu visita y tus bien intencionadas apreciaciones.
Te mando un beso desde el otro lado del Atlántico.

Bolero dijo...

"Pero fuiste fuego
cuando yo era aire"
Son unos versos brodados con oro,
un beso poeta

Hernando dijo...

Me has emocionado profundamente. El lago de Sanabria fue mi primer territorio de libertad. Mis primeros pasos en el amor y en la rebeldía familiar. Toda mi familia nació allí. Mi abuelo en San Martín de Castañeda. Ahora vuelvo cada verano a lavarme las heridas como un viejo lobo, en la orilla del lago. Tu poema parece cosido con los hilos de mis recuerdos. Me has dejado miel en la memoria y la carne de gallina. Gracias.

Un beso cariñoso.

Mery dijo...

Bolero: gracias por tu definición de mis versos. No los veo de oro, sin falsa modestia, pero me salieron del alma y me basta con ello. Mas aún, me basta con vuestras palabras por este blog.
Un beso

Hernando: estoy sorprendida con esto que me cuentas y me alegra saber que esta entrada te ha conmovido gratamente.

Por cierto, en San Martín de Castañeda fotografié una foto de decenas de niños con sus maestros, del año 55. Es posible que haga una entrada sobre ese asunto.Seguramente ya sabrás de la foto que hablo, porque allí se halla expuesta.
Un beso y gracias por tu visita, tan entrañable.

Hernando dijo...

Me sigues conmoviendo con lo que hiciste por Sanabria. Claro que conozco la foto, de hecho algún niño es familia. Espero esa entrada con curiosidad.

Un beso y gracias a ti.

Mery dijo...

Hernando, no me digas que tienes algún familiar de los exiliados de la foto...

Estoy sorprendida y emocionada, como si algo de ellos me perteneciera también, cosa que por supuesto no es tal.
Qué cosas, la verdad.
Un abrazo