martes, 23 de febrero de 2010

El cafarnaún de Pla


Con frecuencia me sucede que, leyendo, siento el deseo de haber sido capaz de escribir el mismo párrafo, la misma idea, tal poema. Comprendo mi incapacidad y desearía poseer ese arte.


Cuando emprendí la lectura de El Cuaderno Gris, de Josep Pla, ya auguré que sería una fuente inagotable de maravillas y fuí marcando páginas para una revisión posterior, para placer mío y de este blog, si se terciara.
Dejo aquí una muestra de la página 203:
"El piso era pequeño, por no decir mínimo y, así y todo, la cantidad de objetos de todo orden que se cobijaban era absolutamente prodigiosa. Había tantos que el piso quedaba opresivo; no os atrevíais a moveros por miedo a hacer algún disparate. Sin embargo, a pesar de la enorme abundancia de objetos reunidos dentro de aquellas paredes, admirablemente ordenados, el piso era tan poco acogedor, tan frío, con una tal falta de cordialidad, las cosas tenían una hospitalidad tan árida, que mas que una habitación para seres humanos, parecía un cafarnaún de pequeñas tonterías impertinentes y cargantes. En aquella casa, la realización de cualquier veleidad humana - la realización, por ejemplo, de un modesto y correcto bostezo - parecía sometido a un orden de movimientos prederterminados. Era absolutamente sensacional. Encima del aparador había un jarrón con flores artificiales".

Yo conocí una vez una casa así, sin calor de hogar, y resulta que Pla ya había conjugado las palabras exactas.

15 comentarios:

jordi dijo...

El pisito de los Colomines...a mi me cae en la 243.
Sabia lectura (no como esas manías musicales que tienes..jejeje)
bs

Manuel Amaro dijo...

Coincido contigo: no me veo capaz de escribir algo así.
Supongo que es un efecto secundario de la carencia de alma, qué le voy a hacer.

enrique dijo...

Mi piso de soltero era también uan especie de cafarnaún, pero con mucho calor de hogar...

Genial la prosa de Pla, tan olvidado.

Mery dijo...

Jordi: ya sé yo de tu admiración por este libro. En cuanto a mis manías musicales, ya tengo preparada otra entrada al respecto, jajaja.
Un beso

Manuel: así que resulta que careces de alma...Eso no te lo crees ni tu, elemento, con los relatos que escribes...
Un beso


Enrique: los pisos de solteros son muy interesantes de descubrir. Soléis impregnarlos de vuestra personalidad, unido casi siempre al caos.
Ahora ya no es tu caso, desde luego.
Un beso

Manuel Amaro dijo...

Precisamente por eso perpetro los relatos que escribo.

Lansky dijo...

El cuaderno gris, que leí traducido por Ridruejo, pues mi catalán no da para tanto, es uno de los libros más maravillososo que he leído en mi vida, lo que es mucho decir.

Mery dijo...

Lansky: entiendo perfectamente lo que dices.Es una obra grandiosa.
Gracias por tu visita.
Un abrazo

Amaro: desalmado ¡a ver si vas a ser un spam, troyano o alguno de esos entes de la técnica que circulan por internet !!

Manuel Amaro dijo...

No me des ideas...

el peregrino gris dijo...

Que gran escritor y que gran obra el Cuaderno Gris, yo también lo tengo por Ridruejo. Que vivan este blog y su autora por poner tanto a Pla !

pe-jota dijo...

Un espacio que contrasta fuertemente con la austeridad espartana de Pla.

José Ignacio dijo...

Como gerundense admiro la obra de Pla.
Como Baroja Pla es un genio de la descripción. Me siento cómplice de tu sentimiento pues reconozco que mi capacidad de conjugar lo profundo con un tono descriptivo es muy limitada.
Hasta pronto.

José Ignacio dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mery dijo...

Peregrino: gracias por tus palabras. La verdad es que, una vez conocida la obra de Pla ¿cómo no hablar de ella?
Un abrazo

Pe-Jota: la austeridad del autor y su finísima percepción de todo lo que le rodeaba. Es impresionante.
Un abrazo

José Ignacio: es admirable la capacidad de ciertas mentes para el uso exacto y correcto de la palabra. Por lo menos los demás lo disfrutamos.
Un abrazo

ONDA dijo...

Yo como tú envidio mucho a los escritores...pero nos queda nuestro espacio para hacer nuestros pinitos ¿no te parece?

Mery dijo...

Onda: pues si, los blogs son nuestros cafaranún. Aquí nos cabe toda la inspiración que podamos tener, como una pequeña gran obra.
Un abrazo