viernes, 5 de septiembre de 2008

Es ya tarde



Muchas veces, cuando yo volvía tarde - media hora, una hora después de haber cenado todos - se me amonestaba porque volvía tarde. Ya creo haber dicho en otra parte que en los pueblos sobran las horas, que hay en ellos ratos interminables en que no se sabe qué hacer, y que, sin embargo, siempre es tarde.

¿Por qué es tarde? ¿Para qué es tarde? ¿Qué empresa vamos a realizar que exige de nosotros esta rigurosa contabilidad de los minutos? ¿Qué destino secreto pesa sobre nosotros que nos hace desgranar uno a uno los instantes en estos pueblos estáticos y grises? Yo no lo sé; pero yo os digo que esta idea de que siempre es tarde es la idea fundamental de mi vida; no sonriáis. Y que si miro hacia atrás, veo que a ella le debo esta ansia inexplicable, este apresuramiento por algo que no conozco, esta febrilidad, este desasosiego, esta preocupación tremenda y abrumadora por el interminable sucederse de las cosas a través de los tiempos.

/...../

Azorín. Las confesiones de un pequeño filósofo.

21 comentarios:

jordi dijo...

plagiando?? copiona!!!

beso

Soboro dijo...

Las abuelas, sobre todo, son incapaces de ver cómo se enfría tu plato de comida en la mesa y si tardas cinco minutos te dicen que has llegado tarde, como si tuviera menos valor el plato que cuando lo colocó en la mesa, porque no podía esperar a que tú lo pusieras tarde en el mantel.
Besito, Mery.

Antonio Serrano Cueto dijo...

Muy azoriniana te veo. Si no lo has hecho aún, te sugiero que leas "La voluntad". Es el mejor de la trilogía. Saludos.

Amanecer dijo...

Cuanta razòn tiene el pequeño filòsofo. Al decir porque y para que es tarde?.
Esa es la batalla que tengo con mi madre, que para ella siempre es tarde... Y yo siempre le pregunto para què... Y solo queda pensando en su respuesta:XD

Alegrìa volver a leerte!!
Buen fin de semana!!

Besos y muchos màs.

Alejandro Lérida dijo...

Tarde pudo ser ayer, y no lo fue.

Un beso a tiempo de ser correspondido.

Antonio González dijo...

A mí me gusta mucho esto que escribe Carlos Edmundo de Ory: "El hombre nunca es tarde".

ONDA dijo...

Bonita cita del maestro azorín, quer era un tipo muy sincero y humilde.
Efectivamente este cronometraje sólo debería ser vigente para los olímpicos.
Lo ideal es que no tuviéramos horarios y sólo un calendario de obligaciones que una vez cumplidas nos dieran libertad.
Un beso

ONDA dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
pe-jota dijo...

Me crié en un pueblo, y como tal aprendí esa regla inexorable de las horas que marcan los días y los hechos cotidianos, esos rituales que ahora añoro enfrentado a la auténticamente absurda tiranía urbana, una tiranía que no decide ni marca ni produce nada, salvo estrés y mal humor.

Mery dijo...

Estoy de acuerdo con vuestros comentarios, el tiempo nos atrapa de alguna manera, un tiempo que quizás no es del todo real, sino relativo a nuestro ánimo, nuestras circunstancias, anhelos...
Gracias por vuestras sugerencias literarias, citas,y, por supuesto, vuestra visita.
Un abrazo

Yuria dijo...

Hola Mery!.
Perdona, ante todo, mi tardanza en venir a tu blog. Han sido problemas familiares y viajes.

deseo ponerme al día y retomar todos los que visito normalmente.

un abrazo.

Anónimo dijo...

Yuria, te dedicas al boxeo???? estropea las neuronassssssssss.

Miroslav Panciutti dijo...

Nunca es tarde, pienso yo. Sin embargo, sí reconozco ese desasosiego por el interminable sucederse de las cosas; para mí, más específicamente, sería por el incesante pasar de las horas, los días, los meses, los años: qué rápido corre el cabrón. Pero, a pesar de ello nunca diría que es tarde. Un beso azoriniana.

Sombras Chinescas dijo...

El presente tiene naturaleza efímera y puntual, por eso no es raro que casi siempre sea tarde (y, cuando no, temprano).

Saludos.

Manuel Amaro dijo...

Hoy no te escribo mucho...
...es que llego tarde.
Jajaja, besos!!!!!

El Deme dijo...

Lo bueno de la infancia es que nuestros padres no nos dejaban llegar tarde. Lo malo de la madurez es que siempre llegamos tarde y nuestros padres ya no los tenemos para que nos regañen.

WALLACE dijo...

lo del tema de los horarios, que si es tarde para esto...... que se nos hace tarde para lo otro....


Yo creo que con la edad te estructuras mucho más en relación a fijarte unos horarios , por ejemplo mis padres, mis suegros, siempre están con la típica frase "es tarde......tenemos que irnos, comer, etc.....".
No se si me llegara, imagino que si....

un saludo, mery, y un placer como siempre.....

enrique dijo...

Gracias por traernos de nuevo a Azorín, tan abandonado en estos tiempos atroces.

400eurista dijo...

Hola nos ha gustado tu blog y sobre todo el enfoque que le has dado. Nosotros somos nuevos en esto y hemos creado un blog con aires humoristicos y desenfadados para dar a conocer nuestra experiencia como teleoperadores en un servicio de emergencias...
Pasate si tienes tiempo...

agur*

Rafael Lucena dijo...

ojalá nunca fuera tarde

Compartimos? dijo...

Cierto, muy cierto.
En esas aldeas y pequeños pueblitos en los que aparentemente no hay nada que hacer el tiempo se controla muy facil porque se está atento. La salidad del sol, las campanas del ángelus, el sol de mediodía que anuncia la comida, el atardecer que acerca el descanso.
Si uno llega tarde es que algo ha estado maquinando y eso preocupa al resto de moradores.
Cuando una persona es inquieta el tiempo sufre un encogimiento las horas pasan raudas y veloces y tenemos la sensación de falta de tiempo.
Los momentos de felicidad parece que son más efímeros que los de dolor.
El tiempo y el espacio son proporcionales. Acortando el espacio que separa el tiempo retrocede.
Yo opino que la experiencia es lo que cuenta.
Hasta pronto.