viernes, 7 de marzo de 2008

Espejo, espejito mágico...............Lámina 14


Durante el desayuno, leyendo el periódico, mis ojos han dado con un colorido anuncio de tisanas. Me ha sorprendido el epígrafe que pretendía llamar la atención de las mujeres, siempre tan propensas a comprar todo lo que nos indican, y con mayor ahínco si lo que te sugieren es lo siguiente : "Cuídate mas que las demás". Es decir, que esa variedad de tés te apañan el estómago, los nervios, el corazón, y los radicales libres, pero lo verdaderamente importante es que, si los bebes a diario, te cuidas mas y mejor que las demás, que de eso se trata.

(Por cierto, del género masculino ni rastro, será que ellos no padecen de nada).


La idea me ha rondado por la cabeza un buen rato y finalmente la he olvidado, hasta que, caída la tarde, leo por azar un artículo de consulta psicológica titulado algo así como "Tu amiga es mas guapa que tu ¿y qué? " No he tenido ningún deseo de engullir lo que me parecía una estupidez supina, pero le he echado un vistazo transversal y de ello he deducido que un elevado porcentaje de jóvenes viven en permanente alerta con respecto a su grupo de amigas para llegar a ser la mas guapa, usar las mejores cremas, comprar mas ropa o llevar un móvil último modelo, mejor incluso que el de sus propios padres.

Y así un largo etcétera de sinvivires. Se supone que dichos estados de vigilancia inter-féminas está mucho mas extendido que el simple colectivo de adolescentes, y eso me ha hecho sopesar si el caso se dá entre mis amigas y yo. Piensa que te pensarás he concluído que no, una cosa es comentar lo monas que vamos y nos vemos, y otra rivalizar a muerte por el primer premio de lo que sea.

Llega la noche y compruebo que aún me pica el gusanillo de mi gineceo particular, y le doy vueltas a ciertos recuerdos que me asaltan: un verano alquilamos un velero entre siete personas, de las cuales cinco éramos mujeres y dos hombres. ( Qué raro ¿verdad? ) Yo sólo conocía bien a un par de ellas, pero sin ningún esfuerzo conseguimos un perfecto estado de armonía femenina que, según me comentaba Flor, experimentada en la mar, no era muy normal dada la convivencia angosta que supone un barco. Y no digamos si estalla un arrebato calenturiento por ligarse al capitán o a todo macho que luche a brazo partido con el bichero, la vela y el timón. Al amor del vaivén de las olas menorquinas iniciamos las cinco sirenas un informal debate sobre el tema. Yo apunté que para mí era primordial llevarme bien con el resto de mujeres, que no deseaba establecer un ranking de lides amatorias, que nada me parecía mas patético que tirarme de los pelos con otra hembra por conseguir los favores sexuales del patrón. Maria no se implicaba mucho ni definía su parecer ( mas tarde supe que ella sí habia disfrutado de sonoros abrazos marinos en anteriores travesías, pisando el orgullo y la vanidad de otras navegantes ). Beatríz se reía porque a ella solo le interesaba ponerse morena y nadar en alta mar, y si de paso echaba una canita al aire, pues la echaba sin mayor dialéctica. Pero Flor, mi amiga Flor (si la recuerda alguien es la misma de mi post "El harén" ) , me espetó a bocajarro que le traía sin cuidado el ambiente que pudiera darse entre las mujeres, que a ella sólo le importaba su relación con los hombres, en el barco, en el Congo Belga o en Tombuctú.

Tras haber rechazado muy alegremente las patrañas periodísticas de la jornada he recapacitado con este recuerdo : ¿ va a ser verdad que nosotras, en lineas generales, somos así ? ¿ Que a nuestros taytantos , o precisamente por tener tayantos, hemos de destacar sobre las demás caiga quien caiga , marcando nuestro territorio de vanidades a golpe de tacón y guerrillas mas o menos sucias ? Entonces los publicistas van a tener razón........ qué bien conocen los jodíos el terreno que pisan. Así que mientras me despintaba frente al espejo he decidido que, a partir de hoy, y armada con la lupa inquisitoria de Sherlock Holmes, voy a observar las despensas de mis amigas: si alguna ha comprado las tisanas que te cuidan mas que a las demás, mal asunto. Señal de que estaré pisando terreno enemigo.



9 comentarios:

WALLACE dijo...

vaya mery, mira que al final el peor enemigo de un obrero......es otro obrero, y el de una mujer.... quien será?...

Octavio dijo...

Un viaje en barco con cinco mujeres, ¿dónde hay que firmar?
Ahora en serio, dejémonos de envidias, que sólo perjudica a quien la siente.

enrique dijo...

Pues el género masculino también tenemos nuestros padecimientos eh...
Para tisanas y demás remedios estamos...
Oiga, que también somos sensibles...

Sombras Chinescas dijo...

La mayoría de los desvelos que sufren las mujeres son de cara a lo que puedan opinar las otras, ya que nosotros difícilmente nos damos cuenta si este vestido lo ha lucido ya en otra boda o si los complementos no van a juego. Nuestras dotes de observación se suelen enfocar sobre asuntos más prosáicos.

Saludos.

aguardentero dijo...

venga, cuídate más que las demás :-)

besos,

Un hombre libre dijo...

Besos, gracias por tu comentario

UHL

Mery dijo...

Si, me apena un poco reconocer que una mujer es el peor enemigo de otra. A Dios pongo por testigo, como Escarlata O´Hara, que me impongo una dura autodisciplina para no caer en esa falta y regaño duramente a quien cae en ella a la ligera. Pero ya véis que he cumplido mi palabra de sacar a la luz los defectos femeninos, como hice con los masculinos.
Gracias a todos. Un abrazo.
Mery

Pedro Jorge dijo...

Mujeres... ¿quién las entiende?

Madame X dijo...

La verdad es que no me había parado a pensar sobre este asunto como algo intrínseco de las mujeres. Puede que esa competencia entre nosotras provenga de esa impronta que nos ha marcado durante siglos y que consistía en asegurarnos el futuro y el de nuestra prole a través de la caza y captura de un buen marido. Pero, afortunadamente, esas cosas están cambiando y las mujeres somos cada vez más autosuficientes. En general, no he tenido la sensación que las chicas seamos nuestras peores enemigas. Yo creo que es un mito machista. De hecho, nos pasamos la vida compartiendo secretos de belleza y las estrategias de caza más eficaces. ¿O no?

Un besito, Mery-rebelde.

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